13 Jul

Vasos de txosna: reutilizables o de un solo uso. ¿En qué situaciones son más sostenibles?

Cada vez tenemos más claro que el modelo de consumo basado en el criterio «usar y tirar» no es sostenible. Sin embargo, el proceso de producción de los vasos reutilizables tiene más impacto que los de un solo uso, ya que deben ser más resistentes. Por esto, es interesante analizar en qué situación es mejor cada uno.

Encontrar vasos reutilizables en las txosnas de fiestas y actos del País Vasco se ha hecho habitual en los últimos años. Todos guardamos en casa nuestros favoritos, y sacamos con orgullo los adornados con la imagen de nuestro pueblo al asistir a las fiestas de las localidades vecinas.

Tenemos bastante claro que este modelo es beneficioso (o al menos algo menos perjudicial) para el medio ambiente. Por un lado, evitamos consumir plástico de un solo uso. Por otro, la medida permite reducir los residuos generados en las zonas de consumo de bebidas.

En principio estamos en lo cierto, pero imagina la siguiente situación: de camino a la txosna te das cuenta de que has olvidado en casa tu vaso reutilizable. Tenías previsto tomar tres o cuatro consumiciones, y tienes tantos vasos en el estante de la cocina que probablemente echarás el ejemplar nuevo a la basura en tu camino de vuelta.

Desde el punto de vista ambiental, veamos cuál es la opción más adecuada para poder disfrutar de la fiesta sin remordimientos.

Supongamos dos vasos de 40 cl:


  • Vaso reutilizable: 34 g de polipropileno (PP) y 3 g de tinta ornamental. Después de cada uso se consumen 200 ml de agua potable para su lavado.
  • Vaso de un solo uso: 4 g de poliestireno (PS) y 1 gramo de tinta

Ambos vasos recorren 100 km en furgoneta desde la fábrica al puesto de bebidas, y no se tiene en cuenta la caja de cartón utilizada en el transporte. También se considera que al final de su ciclo de vida se gestionan como rechazo (en la mayoría de los casos los residuos recogidos en las fiestas están tan mezclados que no se pueden enviar a reciclar).


Resultados

Huella de Carbono (HC)

La Huella de Carbono considera las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) emitidos durante todo el ciclo de vida del vaso, desde la extracción de las materias primas hasta su gestión como residuo, expresado en equivalencias de CO2 .

Tabla 1. Huella de Carbono de cada una de los vasos descritos. Fuente: propia.
*Equivalente a la cantidad de CO2 emitido por un Opel Astra en un km.

Huella de Agua

La Huella de Agua considera el agua dulce consumida durante todo el ciclo de vida del vaso, desde la fase de extracción de las materias primas hasta su gestión como residuo.

Tabla 2. Huella de Agua de cada una de los vasos descritos. Fuente: propia.

Conclusiones

Como se puede observar en las tablas 1 y 2, por el tipo y la cantidad de plástico empleado en el proceso productivo, un ejemplar de vaso reutilizable causa más impacto que uno de un solo uso.

Sin embargo, cada uso del vaso reutilizable evita el mismo número de vasos de usar y tirar, y divide su huella por la cantidad de veces que se ha empleado. Es decir, si el ejemplar reutilizable se utiliza cien veces, se evita el consumo de cien vasos desechables, y se reduce tantas veces la huella de cada uso.

Fijándonos pues en los resultados obtenidos, concluimos que el vaso reutilizable debería emplearse al menos siete veces para ser más beneficioso para el medio ambiente si reparamos en la Huella de Carbono, y tres veces teniendo en cuenta únicamente la Huella de Agua.

Por lo tanto, ahí tenemos la respuesta a la pregunta lanzada al principio: el vaso reutilizable es ambientalmente más sostenible si se utiliza al menos siete veces.

Eso sí, si de camino a la txosna te das cuenta de que no tienes vaso, compra uno reutilizable y consérvalo para utilizarlo en alguna otra ocasión, claro. El objetivo de estos cálculos no es incentivar a comprar desechables si vas a tomar sólo dos tragos, sino aflorar el daño de utilizar un vaso reutilizable únicamente dos veces.

Datos y metodologías empleadas

Características de los vasos: medición directa. Huella de carbono: IPCC 2013 GWP 100a. Huella de Agua: Hoekstra et. al. 2012 (Water Scarcity).

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